Si hay algo que la vida me ha enseñado, es que planear algo es el primer paso para no hacerlo.
Toda nuestra existencia se basa en las decisiones. La opción a o la b, con gas o sin gas, azul o rosa, ir o quedar. Y si no estamos escogiendo entre una cosa u otra, estamos perdiendo el tiempo intentando combinar ambas opciones en búsqueda de una perfecta y utópica alternativa, lo que Nietzsche llamaría: la "Super-opción".
Las cosas no funcionan así, o al menos no deberían hacerlo. Improvisar. Ser capaces de tomar una decisión en cuestión de segundos, sería perfecto. Sólo basta una frase, un simple "a que no hay huevos!?", para hacernos montar en un tren que no esperábamos tomar, una idea inesperada y que jamás se te habría ocurrido cuando te levantaste por la mañana de la cama.
Pero te encontraste solo delante del ordenador y te dijiste a ti mismo... "¿y si me hago un blog?"
Porque sí nos vamos al FIB.
ResponderEliminarTremendo meu ;)
ResponderEliminaryo quiero más "a qué no hay huevos?!" , desde luego es cuando las cosas salen ....mejor? nose, pero diferentes si.
ResponderEliminara qué no hay huevos a cruzar la fuente de los niños? y los hubo!
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